Estimados Hermanos y Hermanas en Cristo,

“Entrégale tus cargas al Señor y él cuidará de ti.” Salmo 55:22

En estos tiempos difíciles que estamos viviendo debido al coronavirus, pido a Dios que les colme de Sus bendiciones y que ustedes pongan toda su confianza en él. Este no es un tiempo para desalentarnos ni desesperarnos ni de pensar negativamente, sino más bien para reevaluar nuestras prioridades y reconocer lo que es más importante en nuestras vidas para poder apreciar los muchos dones y bendiciones de Dios. El dicho: “uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde” nunca ha sido tan verdadero. Aunque ha sido necesario tomar estas medidas para el bien común, no deje de doler mucho el no poder asistir a la Santa Misa para escuchar la Palabra de Dios y recibir a Jesús en la Santa Eucaristía. Pero no es motivo para abandonar nuestra fe sino para fortalecerla más y más.

Deseo animarlos a todos a acercarse más a Dios en estos días. Reúnanse en familia en casa para orar. Tomen tiempo juntos para leer los pasajes de la Biblia que les entregamos al inicio de Cuaresma. Recen el Rosario y la Coronilla de la Divina Misericordia en familia. Hagan comuniones espirituales uniendo sus corazónes a Jesús en al Eucaristía y pidiéndole que entre en sus almas. Vean la Santa Misa cada semana en la televisión o en linea.

Aunque no podemos celebrar Misas públicas, cada uno de nosotros sacerdotes estaremos celebrando la Misa cada día por todos ustedes y por sus intenciones. Les agradecemos por sus oraciones para nosotros también. 

Es mi deseo de que cuando todo esto haya pasado, y pasará, todos estaremos más conscientes de los grandes dones de Dios que tenemos por medio de su hijo Jesús y que viviremos siempre con nuestros ojos puestos en El y en la vida eterna que nos da.

Jesús confiamos en tí.

Sinceramente en Cristo,

Padre Thomas Bennett